
Devuelta en melaza
La saliva que se cuela
Con las palabras no dichas
Transporta todo en sus globos
Tu nombre
Mi materia
Dibujos y muerte
De los mismos
En la acuarela de sangre y color de piel
Llevan los veranos
Sepultan los sueños suaves
Marchitan el lodo que no deja ver
El espejo
Súbete y mira
Desde el punto más alto
Las tinieblas de mi memoria
Los despojos de ti
Tu evocación daba frío
Y la cubrí de telas de cebolla
no hay asperezas ni fantasmas.
Permanece en tu horizonte de mar
Acrílicos y plástica fortuna
El olor de las flores y tu sonrisa desarmada.